ENTREVISTA A REYES DEL AMOR


Mayo es el mes de Eurovisión y como este año va a ser "diferente" hemos querido hablar con la experta en el concurso Reyes del Amor.

Descubriendo Eurovisión: Hola Reyes. Con motivo del maratón de festivales que está emitiendo en su web TVE, todos hemos abierto el baúl de los recuerdos y hemos recordado festivales, y también sus preselecciones y los programas especiales; y hemos pensado en ti y nos gustaría saber tu opinión sobre diversos temas de candente actualidad. Antes de todo, ¿qué tal llevas el confinamiento?

Reyes del Amor: Hola, encantada de poder hablar con vosotros. El confinamiento lo llevo como todo España, como todo el Mundo, con paciencia y esperanza que esta pesadilla acabe pronto. Ha sido una batacazo inmenso para la Humanidad y será la Humanidad la que deberá salir del bache con fuerza y resiliencia. Pero sobre todo saldremos de esto haciendo caso a los médicos e investigadores y cruzando los dedos para que la gestión política sea la adecuada a nivel internacional, porque esto es un problema sanitario global y nos va el futuro en ello. Estamos en sus manos y debemos confiar en que pronto habrá remedio.

D.E: Como gran seguidora del Festival de Eurovisión, ¿cómo te tomaste la suspensión del concurso este año?

RDA: Pues vi claro desde el principio de la pandemia que el concurso no se celebraría. Madre mía, eso era ya lo de menos ante la tempestad. Era lo más adecuado, un Festival que se celebra desde 1956, algún año tenía que pasar. Lo mismo ha ocurrido con todos los espectáculos multitudinarios. Los cantantes se repondrán y el año que viene tendremos un concurso más emotivo, resurgido y enérgico, estoy segura. Lo miro desde el punto de vista positivo. Espero que ese show en 2021 sea el reencuentro de todos y todas las seguidoras, sea in situ o a través de la pantalla de la televisión, como se viene haciendo desde aquel lejano 24 de mayo de 1956.

D.E: Todos sabemos que España en Eurovisión sigue sin levantar cabeza, crees que deberíamos tener una selección nacional en condiciones como la que realizan otros países? 

RDA: Bueno, España siempre ha llevado grandes artistas, pero las canciones muchas veces no han sido lo adecuadas que se merecía un show televisivo como es Eurovisión. España ha ido probando de todo y al tuntún. Tampoco se ha dejado libertad a los artistas de poder decidir cómo y de qué manera presentar la canción a Europa. El show superó hasta los más veteranos. Eurovisión era otra cosa a lo que se pensaban. Pero se haga preselección o no, lo importante es la canción. Es un Festival de canciones, sin una buena composición no hay nada que hacer, llevemos al artista que llevemos. Creo que si muchos artistas perdiesen el miedo a ese escenario donde te muestras y recibes una puntuación, y que acaba un poco con tu ego porque te pones en el listón, se conseguiría más. Los complejos son malos en estos casos España, casi siempre, ha ido como un poco acongojada, con miedo y si el resultado no ha sido bueno ha sido un jarro de agua fría cuando no lo debería ser. Eurovisión para un artista debe ser una cosa más, una anécdota que contar y aprovechar por la gran proyección que tiene. El perder allí nunca te va a quitar tu excelencia como artista. Tampoco la presión que se ejerce desde nuestro país, por parte de la crítica antes y ahora de los eurofans, en algunas contadas ocasiones, no ha ayudado. El artista se retrae y eso no es bueno, son personas y pueden sentirse heridos por la crítica y en España las críticas las llevamos todos un pelín regular.

D.E: La opción de seleccionar al artista de un talent show como Operación Triunfo, con artistas que están formándose, ¿lo ves como la solución más sencilla y económica para el ente público de seleccionar a su representante?

RDA: Creo que el año que se decidió buscar al cantante a partir del talent show que revolucionó la televisión en España en 2001-2002, fue un hallazgo que llevó a cubrir una audiencia estratosférica con Rosa López y sus niños del coro, de los cuales salieron grandes estrellas como Bisbal, Chenoa, Bustamante o Gisela. ¿Qué más podíamos pedir? Pero la noche del 25 de mayo de 2002, al no ganar nuestra Rosa de España fue un golpe duro y se notó en la inseguridad de nuestros siguientes representantes salidos del show, Beth Rodergas en 2003 y Ramón del Castillo en 2004. Con todo, la opción era buena pero  las canciones que llegaban a la terna final para Eurovisión no tanto. Se alejaba del proceso del show y había como dos programas, Operación Triunfo y el Cantante y la Canción para Eurovisión. Cosas, ambas, bien distintas.

D.E: Al no celebrarse el concurso, las televisiones europeas están realizando encuestas sobre quién ganaría la edición de este año. TVE la celebró hace unas semanas y Blas Cantó se llevó la victoria… ¿cómo ves este resultado? ¿Hubiera ganado en Rotterdam?

RDA: Bueno, sobre esas encuestas las prefiero dejar en barbecho, no me las creo. Blas Cantó es un gran cantante, lo ha demostrado por su potencial de voz. La canción “Universo” no me acababa de gustar, la veía indeterminada, sin un estribillo coherente, es como si me quedase con ganas de ver que pasa en la próxima frase, en la siguiente nota y la veía muy recargada en general, no resuelta. 
Creo que en Rotterdam “Universo” no hubiese ganado, pero no soy muy buena vaticinadora ni tengo bola de cristal. Eso sí, cantar, Blas hubiese cantado muy bien porque en directo es un artista muy fuerte, enérgico y con mucha telegenia. Y como ha dicho en declaraciones recientes, piensa preparar otro tema. Pues adelante, porque yo confío en este chico mucho. Se lo dije en 2011, cuando quedó segundo con Auryn. Le dije que un día iría a Eurovisión y se ha cumplido, 10 años después, e iban a ser 9, pero bueno, no hay mal que por bien no venga. Hagamos desde ahora un reset.

D.E: Para ti, ¿cuál sería la canción vencedora de este año?

RDA: Bueno, las escuché poco, me gusta sorprenderme el día del Festival así que no te puedo dar un pronóstico y si ahora me preguntas por los temas del 2020, “el año que no fue”, ya las tengo olvidados. A otra cosa mariposa. 

D.E: A día de hoy y según tu criterio, ¿qué artista y estilo de canción es el apropiado para España para (ya no digo ganar) sino quedar en un top 10?

RDA: Yo no me conformo con un décimo puesto. Yo he visto en su día por televisión los festivales en que España ha quedado segunda, tercera, cuarta y quinta y con menos no me quiero conformar. Hemos ganado dos veces, hemos llevado temas grandiosos como lo hizo Karina en 1971, Mocedades en 1973, Betty Missiego en 1979, Bravo en 1984, Nina en 1989, Azúcar Moreno en 1990, Sergio Dalma en 1991, Anabel Conde en 1995 o Pastora Soler en 2012. 

Cuando hemos creído en la interpretación y se ha llevado una canción con potencia o estribillo convincente hemos quedado bien y pudimos ganar. La fórmula siempre estará en la canción y su puesta en escena, algo que nos identifique y que el artista crea, sin imitar. No podemos llevar un tema de corte sueco, de corte anglosajón porque nuestra música es distinta, no somos de schlager o americanada, otros lo hacen mejor. Aquí tenemos gusto musical de sobra para crear cosas con fuerza y hemos perdido oportunidades por eso, por no dar libertad a la creación quitándose el complejo de la participación en la Torre de Babel eurovisiva.

D.E: Cómo crees que se va a celebrar, qué medidas se van a llevar a cabo en la próxima edición del Festival de Eurovisión 2021? Volverá el público a sentarse a dos metros entre ellos? Se reducirá el aforo en el estadio? Ves viable la existencia del euro club, euro café, euro village tal y como estamos acostumbrados?

RDA: No tengo ni idea, tampoco sabemos si se podrá hacer con público. En todo caso, como ya se conocerán las medidas sanitarias seguro lo celebran de una manera que no perjudique a nadie y a dejar volar el arte, la música y la emoción. Lo veamos por la tele o en Rotterdam, será emocionante igual. Los inventos del siglo XXI, tan sociales como el euro club, euro village, etc. son cosas complementarias que dan lo mismo. Lo importante es el show, la producción televisiva, los artistas y las canciones, ellos son los protagonistas. Lo demás son aderezos.

D.E: Si tuvieras que quedarte con una canción que te haya marcado tanto para bien como para mal del concurso en la última década, ¿cuáles serían?

RDA: ¿La última década? Los que me conocen saben que soy más clásica en gustos. Claro, a mi me marcaron muchos otras décadas, qué mayor soy. En fin, a tu pregunta, los temas que me han parecido maravillosos han sido Portugal en 2017, Salvador Sobral, un hallazgo y un pellizco de tema, pero también me impresionó la fuerza la Suecia en 2012 con Loreen o el tema ganador del año pasado de los Países Bajos con Duncan Laurence, por poner tres ganadores de la última década.

D.E: ¿Echas de menos realizar programas previos al Festival de Eurovisión como el que realizasteis en 2004? ¿Ves apropiado ese tipo de programas para dar a conocer al público no Eurovisivo la historia y los valores del festival?

RDA: No, no es una cosa que eche de menos porque forma parte de una etapa interesante y divertida y quiero mantener el recuerdo. Me lo pasé genial, tanto en 2004, una experiencia maravillosa gracias Gestmusic, aprendí mucho de ellos, son geniales, unos profesionales de los programas de entretenimiento y shows musicales. Pero también como jurado en 2011, otro gran momento o las pequeñas intervenciones en 2012, 2013 y 2014 en los previos y los post del Festival. De pequeña siempre pensé que estaría en un debate de esos, cuando veía los previos de los años setenta y luego los ochenta, y más mayor, y pensé, un día estaré allí yo también. Y cómo ese deseo se cumplió, quiero mantener ese buen gusto en el recuerdo.

D.E: Muchas gracias por tu interés en conversar un rato con nosotros, te deseamos lo mejor y cuídate mucho, que no queremos un disgusto. Quieres mandar un saludo a todos los seguidores de Descubriendo Eurovisión? 

RDA: Un beso enorme a estos mis queridos y queridas grandes seguidores de Eurovisión. Nos une una pasión y así seguiremos, camino a Rotterdam.